Clemence skirt, falda fruncida sin patrón

Mi intención era coser una Clemence skirt, pero ha acabado siendo, la falda más fácil del mundo.

A veces, sucede que empiezas un proyecto con ilusión, buscas arduamente en blogs de costura, Google, Instagram y en Pinterest un montón de fotos del patrón que quieres coser, eliges tu tela y sueñas con el acabado perfecto. Sin embargo, la realidad no es tan ideal, por diferentes motivos,  tienes que salvar obstáculos en el proceso, que hacen que tengas que echar mano de la creatividad y la imaginación para salvar tu proyecto. Vamos, como la vida misma. Y para muestra un botón. Mi falda de hoy, un ejemplo ilustrado: Clemence skirt, un proyecto a medio camino.

En un principio, en mi cabeza estaba coser una Cemence skirt. Se trata de una falda fruncida muy muy, pero que muy sencilla, propuesta en el libro de Tilly and the Buttons, “Love at first stitch”. De hecho, no viene ni patrón, se dan unas instrucciones para que dibujes el tuyo propio según las medidas de cintura y cadera. Básicamente, se corta un rectángulo, se frunce la tela y se añade una cinturilla. Eso es todo. En el libro, también vienen las instrucciones para añadir bolsillos (opcional).

Love at first stitch de Tilly and the Buttons

Entonces, ¿Qué ha pasado para que no haya podido seguir la propuesta de Tilly and the Buttons? Muy sencillo, la tela y mis caderas!

Hace unos meses, compré esta tela de algodón 100%. Soy una apasionada del vichy y siempre que encuentro algún retal de cuadritos, lo acabo comprando. Es una tela de verano, fresquita y ligera, no obstante, no tiene apenas caída y eso hace que dependiendo del patrón, quede mejor o peor el acabado. Me apetecía coser una falda fruncida con estilo vintage años 50s y por eso elegí este patrón. Pensé que quedaría bien con este vichy de algodón.

 

El punto de inflexión: para Clemence skirt, se propone cortar para la parte delantera y la trasera, los mismos centímetros que la medida de tus caderas. Eso quiere decir que si las caderas miden 100 cm, para la parte delantera se contarían 100 cm y para la trasera también. En conclusión: mi tela rígida, con tanto fruncido iba a quedar horrorosamente abultada!

Puedes ver este efecto buscando Clemence skirt en la red, y verás que aquellas que han elegido telas sin caída, se produce un efecto raro debajo de la cinturilla que personalmente, no me agrada. En cambio, si lo que se pretende es pronunciar las caderas, esta puede ser una buena opción. Sin embargo, en mi caso, es totalmente al contrario. Pensé que, en vez de cortar 100 cm, cortar 75 para quitar volumen al fruncido.

Me equivoqué!!! Me hice un lío y acabé cortando 240 cm porque la tela estava doblada! Fruncí la tela sin cortar el excedente y vi que podía hacer una falda sólo con ese trozo. Para que lo entendáis, una falda nada ortodoxa, con sólo una costura, donde iría la cremallera. Hay gente que esto no le va a gustar, porque las faldas no se hacen así, y yo digo, y por qué no?  En esto no hay reglas, la costura es libertad de expresión!

 

Con esto, he aprendido que si quieres coser una falda fruncida, importa que:

  • el tamaño de la cinturilla sea acorde a tus centímetros de cintura. Por ejemplo, si tu cintura es 70 cm, pues tendrás que cortar 70 cm + el borde de costura.
  • el rectángulo de tela que cortes, sea el de tus caderas + 10 cm cómo mínimo para que haya fruncido suficiente para que dé movimiento y espacio a tus caderas. Cuanto más fruncido quieras, más centímetros le tendrás que dar.

Pero el aprendizaje más importante ha sido que los imprevistos te obligan a cambiar de rumbo y con imaginación y sin miedo se superan los obstáculos. En la costura de hoy, la elección de la tela, el azar y una metedura de pata al cortar, han hecho de esta falda, un proyecto aún más fácil de lo que ya era.

 

Se me olvidababa…. para potenciar el efecto del look cincuentero, he cosido un lazo para el pelo como complemento. Los pequeños detalles, hacen la diferencia, me dice mi querida madre.

 

3 Comments

  1. Eres gran, Carme!!!. Total et queda be, i a mes es la moda dels 50 la que mes m’agrada. Seguix així, que vas pero molt bon camí. T’estime boniqueta.

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