Ceylon dress, de vuelta a los 40

Se puede decir que me siento orgullosa de todas y cada una de mis creaciones. Teniendo en cuenta que aún no hace 2 años que empecé a coser, no le voy a quitar el mérito a ninguna de ellas. Si bien es cierto que hay patrones que por el grado de dificultad o por las técnicas usadas te hacen sentir especialmente satisfecha y más, cuando el resultado final es un precioso vestido. Por todo ello, hoy me siento más que contenta de mostrar mi Ceylon dress.

Ceylon dress es un patrón de Colette Patterns. Se trata de un vestido romántico y muy femenino inspirado en los años 40, distintivo por el montaje de diversas piezas, con énfasis en el cuello redondeado y una pieza central curvilínea que abraza la cintura para moldearla, además de una extensa botonadura de 16 botones.

Aunque no se lo recomendaría a nadie como un primer proyecto, Ceylon dress no es un vestido difícil de coser, pero sí que necesita cierta paciencia y cariño para ir montado cada pieza. Aconsejo también hacer descansos y airear la mente mientras se cose porque se necesita máxima concentración y hay un punto en que nuestro cerebro no puede aguantar tanto esfuerzo. Es entonces cuando más la podemos fastidiar y luego nos frustramos por arruinar los proyectos que con tanta energía y amor habíamos planificado.

Y esto lo digo justo porque, acostumbro a ser ansiosa a la hora de coser, de no querer parar hasta que mis necesidades fisiológicas urgen. Cosas como comer pasan a ser secundarias cuando me abstraigo en mis costuras. Por suerte, me sobró un trozo de tela ya que al querer rematar una costura con la overlock, se me dobló la tela y la corté! Tuve que volver a cortar la pieza y volverlo a coser… vaya disgusto!

Además, con este vestido he aprendido una nueva técnica de costura. No se cose juntando las caras de la tela, sinó que se cose superponiendo, es decir, para unir dos piezas, se dobla y se plancha la que irá arriba (1,5 cm) después se superpone a la de abajo y se cose por la cara buena de la tela muy cerca del borde doblado. Entonces, el pespunte es visible en este caso, lo que significa que se tiene que coser con más cuidado para que se vea uniforme.

Fue una delicia ver como poco a poco el vestido iba tomando forma. Cuando me probé el vestido terminado, me pareció un milagro ver como todas las piezas habían encajado perfectamente. He de decir que, las instrucciones de Colette siempre me han parecido las mejores, las que se siguen con más claridad y a parte, muchas veces se encuentran tutoriales con fotografías muy útiles en su blog.

La tela que escogí és una viscosa fina, estampada en flores que me recordaba como a tela antigua, y por eso la escogí. Los botones, sí que son verdaderamente antiguos. Los compré en los Encants. Aunque no se aprecie bien, son de color burdeos oscuro, y brillan más o menos dependiendo de cómo incida la luz sobre ellos.

Este patrón seguro que lo voy a repetir pero, mi siguiente Ceylon dress será liso, por ejemplo, un crepe negro o rojo. Mi intención es crear una pieza menos veraniega, más sobria y que me sirva para cualquier época del año. Un Ceylon dress para cualquier fiesta y ponerle un broche antiguo dorado.

Podéis ver más fotos de este y de otros vestidos inspirados en los años 40 en mi Instagram.

 

One Comment

Responder a Telesforo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *